Yamandú Orsi apuesta todo al acuerdo del Mercosur con la UE, elude una visita a Cristina Kirchner y no reconoce a Maduro como presidente

Yamandú Orsi (58), el profesor de Historia que pasó 10 años como gobernador de Canelones (intendente, en el escalafón uruguayo), visita por segunda vez el país como presidente de Uruguay, esta vez para la cumbre del Mercosur. La reunión será para que Argentina le pase la presidencia pro témpore del organismo a Brasil.
Con la vista puesta en el acuerdo con la Unión Europea (UE), el dirigente que se crió bajo el ala del ex presidente José “Pepe” Mujica (1935-2025), asumió la presidencia el 1° de marzo y hace un culto del diálogo. Sin dejar la prédica del Frente Amplio, se muestra como un hombre de Estado y evita mezclar las cuestiones partidarias con las responsabilidades de presidente.
En ese marco, ante la consulta de Clarín eludió inmiscuirse en la prisión domiciliaria de Cristina Fernández de Kirchner, a quien no visitará en su paso de este miércoles y jueves en Buenos Aires. Aunque no tiene prevista una reunión bilateral con Javier Milei, destacó el diálogo fluido entre los cancilleres y ministros, y también el trabajo de Argentina en la presidencia del Mercosur estos seis meses.
Se define como un “progresista pragmático” que para lograr transformaciones debe “buscar la forma más inteligente, comprensible y seria posible de que lo comprometido se pueda concretar”.
Por estas horas arriba a Buenos Aires y antes de llegar no esquivó la situación de Venezuela. Remarcó que la reapertura consular no implica que reconozca los resultados de las elecciones presidenciales, en las que Nicolás Maduro se arrogó la victoria sin mostrar las actas.
Yamandú Orsi, presidente de Uruguay, visita por segunda vez Argentina para la cumbre del Mercosur. Foto: Camilo dos Santos/Presidencia Uruguay-¿Qué se encontró en el plano internacional en estos cuatro meses de gestión?
-Sin duda, estos primeros cuatro meses fueron extraordinariamente intensos en política internacionales. Demasiados conflictos, el escenario medio oriental, la crisis y la guerra Ucrania con Rusia, el avance del Mercosur, la forma de relacionamiento de nuevo tipo de América Latina, el sur global, el multilateral. Son todas situaciones muy complejas que exigen decisiones muy equilibradas. Uruguay, un país estable, democrático, confiable, tiene responsabilidades que asumir para ayudar, para dar una mano.
-¿El Mercosur está frenado?
-El Mercosur no está frenado para nada. En primer lugar, quisiera destacar que en estos seis meses de Presidencia de Argentina hubo un gran trabajo con extraordinarios resultados. Yo asumí el 1° de marzo y escuchaba y leía informaciones en relación a escenarios críticos del Mercosur. En verdad estos meses hemos construido Mercosur. Es verdad, tenemos enormes dificultades, y hay que modernizar este acuerdo subregional que tiene que cambiar en tantas cosas. Es verdad que cada uno de los países del Mercosur tienen que estar cómodos en su accionar y combinar el Mercosur con sus políticas locales. Estamos tan cerca de llegar al acuerdo con la Unión Europea y con los países europeos y los países del EFTA (Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza) que sin duda van a cambiar mucho de nuestro escenario en el ámbito subregional y también para con los países europeos.
-¿Qué espera del Mercosur?
-El Mercosur tiene que entrar en el escenario de modernización, pero sobre todo tiene que actuar y obtener resultados para concretar el acuerdo con la UE. Soy muy optimista de que para cuando termine la Presidencia brasilera del Mercosur se firme el acuerdo del Mercosur con los 27 países y ojalá se pueda firmar también el acuerdo con los otros cuatro países. La reflexión que se nos plantea es ¿cuál va a ser el escenario post ’25, a partir del ’26? Si efectivamente vamos a la firma con la UE el escenario cambia completamente. Ahí lo que se va a plantear es cuál va a ser la capacidad de los cuatro países del Mercosur con mercados garantizados y arancel cero en la mayoría de los casos para colocar nuestros productos. Tener la capacidad competitiva con un escenario arancelario positivo para un mercado de muchísimos millones. Nos estamos planteando crear una comunidad de 800 millones de personas entre nosotros y los europeos. Nunca el Mercosur tuvo planteado ese tema y también por parte de los amigos europeos jamás tuvieron que establecer un acuerdo con 280 millones de personas como una zona de libre comercio y cuatro países importantes a nivel regional y a nivel internacional. Creo que el ’26, si todo camina por donde está caminando, vamos a entrar en una fase en la cual vamos a tener que repensar y también se va a tener que repensar el Mercosur pensando en los próximos 10 o 15 años.
-¿Uruguay buscará que China comercialice con el Mercosur?
-Naturalmente Uruguay como Argentina y como Brasil seguiremos una relación comercial muy intensa con China, casualmente creo de los tres países el primer partner comercial es China. En el caso nuestro, hace 13 años China es el principal partner comercial. Después si lograremos que haya un acuerdo entre China y el Mercosur, es un desafío. Creo que será un tema para hablarlo en el segundo semestre, pero tampoco tenemos que ni tensionarnos, ni complicar nuestra imagen. Hoy estamos trabajando muy bien con los amigos chinos en el ámbito comercial y en el futuro veremos cuáles son las condiciones que hay para pasar a una nueva fase de acuerdo; ya no solamente de China con cada uno de nuestros países, sino en el marco del Mercosur.
Yamandú Orsi, presidente de Uruguay, visita por segunda vez Argentina para la cumbre del Mercosur. Foto: Camilo dos Santos/Presidencia Uruguay-Aseguró que los cancilleres y ministros de Economía hablan seguido ¿Espera novedades este mismo año?
-Sí, le confirmo que hay un diálogo muy fluido entre mi canciller y el canciller argentino y hay una relación normal importante entre los ministros de economía de Argentina y Uruguay. Era lo que nos planteamos desde el primer momento, tener una relación extraordinaria con Argentina. E ir construyendo estas nuevas realidades con los nuevos desafíos que están planteando. Creo que vamos por muy buen camino, creo que el clima es estupendo.
-¿Tiene prevista una reunión bilateral con Javier Milei en su visita Buenos Aires y qué temas llevaría?
-No está fijada una reunión con el presidente Milei pero mientras tanto siguen avanzando las relaciones bilaterales en los caminos lógicos. Y si efectivamente por una razón u otra se estableciera la bilateral, tenemos muchos temas de cooperación conjunta que evaluaremos en su debido momento.
-¿Como están al día de hoy la relación con el presidente Javier Milei y entre los países?
-Quiero ser meridianamente claro: las relaciones con el gobierno argentino son muy buenas. Acá lo central es pensar en los beneficios para nuestra gente fruto de nuestras relaciones recíprocas. Reitero que los ministros de Relaciones Exteriores y de Economía de mi país mantienen un diálogo y un vínculo fluido con sus pares argentinos. Y he sido bien claro en poner de relieve el muy buen manejo argentino de la Presidencia pro témpore del Mercosur que finaliza esta semana y pasa a Brasil.
Yamandú Orsi, presidente de Uruguay, visita por segunda vez Argentina para la cumbre del Mercosur. Foto: Camilo dos Santos/Presidencia UruguayLa relación con Venezuela, la situación de Cristina Kirchner y el legado de Mujica
-¿La reapertura de las relaciones diplomáticas con Venezuela significan el reconocimiento de Nicolás Maduro como presidente?
-En verdad nosotros no hemos ido a una reapertura de relaciones diplomáticas con Venezuela. Hemos revitalizado las relaciones consulares que no es lo mismo. Nosotros en el momento que restablecimos de común acuerdo con las actuales autoridades que gobiernan Venezuela el desarrollo consular, que lo estamos buscando hace mucho tiempo, porque en verdad nosotros tenemos muchas dificultades a manejar nuestra gran colonia de uruguayos en Venezuela, al no tener un representante.
Ahora, el restablecimiento de un escenario cultural no significa en lo más mínimo de que nosotros reconozcamos los resultados electorales de las últimas elecciones presidenciales. Eso lo hemos dicho y lo mantenemos. E iría a más, estamos viendo que otros países están tomando este mismo camino de restablecimiento de relaciones consulares porque los necesitamos, en función de que todos tenemos colonias en Venezuela y en el caso nuestro además tenemos una colonia muy grande de venezolanos en Uruguay.
-¿Tiene contacto con Cristina Fernández de Kirchner? ¿La visitará durante su estadía en Buenos Aires?
-La prensa uruguaya me preguntó por este tema días pasados y mi respuesta será la misma. Como gobierno no es buena cosa que nos metamos en asuntos de otros países y menos cuando se trata de asuntos judiciales. Por tanto, todo el respeto y el deseo de que la democracia se fortalezca y no al revés.
-El Partido Comunista de Uruguay, integrante del Frente Amplio, se pronunció sobre la prisión de la ex presidenta Kirchner
-Estoy al tanto de eso y no tengo comentario alguno para hacer. De todos modos algo debe quedar claro, al menos así funciona mi país: yo soy el presidente de todos los uruguayos, subrayo y reitero, de todos. Lo que haga cada partido político, en su legítimo derecho, forma parte de su libre albedrío para actuar o no actuar, declarar o no declarar. Una cosa son los partidos y otra muy distinta el gobierno.
-Al poco tiempo de su asunción murió Pepe Mujica, su mentor. ¿Qué legado le gustaría replicar en su mandato?
Yamandú Orsi despide los restos de su mentor, el ex presidente de Uruguay, José “Pepe” Mujica”. Foto: Reuters/Martín Varela Umpierrez-Pensar con cabeza propia, escuchar, dudar, no cerrarme, no dejarme aislar. Cada charla con el viejo Pepe, casi hasta los últimos días me dejaron enseñanzas. Razonar sin baldes ideológicos, sin respuestas preconcebidas y entender que los sueños más hermosos y más justos requieren financiación. Por tanto, hay que saber combinar, con inteligencia la audacia y la responsabilidad. Soy presidente de todos los uruguayos y me eligieron sabiendo que mi estrategia es el diálogo. Avanzaremos todo lo posible de acuerdo a nuestro programa pero sabiendo que las polarizaciones absurdas y la puesta en marcha de un izquierdómetro que mida cuan, supuestamente, revolucionario, seríamos solo perjudica y retrasa la atención a los más débiles.
-Usted se ha definido como un “pragmático progresista”. ¿Qué supone eso?
-Está estudiado que en Uruguay la disputa es en el centro político. En la anterior elección Luis Lacalle Pou ganó por 30.000 votos. Ahora yo fui electo por una diferencia de 100.000 votos pero en la primera vuelta no logramos mayoría en Diputados. Lo puedo ignorar? Sería un irresponsable si lo hiciera. Es bueno entender eso. Como político y como hombre que gobernó el segundo departamento del país durante casi 20 años entendí que mi tarea es concretar cambios, atender anhelos de compatriotas que votaron para lograr determinadas transformaciones. Pero para lograrlos debo buscar la forma más inteligente, comprensible y seria posible de que lo comprometido se pueda concretar. Por tanto yo no puedo embarcar a mi gente en una cadena de frustraciones interminables. Es decir, soy un pragmático que está convencido que la pelea por la igualdad y por la vigencia de la libertad –un concepto, idea, que no tiene dueño y que es un valor universal- son inseparables. Salió muy caro separar o incluso enfrentar esos conceptos.
-Hace pocas semanas recibió en Buenos Aires una distinción de la Casa Ana Frank y lo hizo junto a sus antecesores y opositores. Uruguay parece una excepción política en América Latina
El presidente de Uruguay, Yamandú Orsi (centro), junto a los expresidentes uruguayos, Luis Lacalle Pou (izquierda) y Julio María Sanguinetti, reciben el Premio Ana Frank Latinoamérica, en el teatro San Martín en Buenos Aires. Foto: EFE/ Adán González-Mi presencia junto a la de los presidentes Lacalle Pou y Sanguinetti es algo normal y debemos bregar todos los días para que así se mantenga. La democracia, la estabilidad, el respeto, la confianza son capítulos nuestros y quisiéramos que sean capítulos de todos y que fuera patrimonio de nuestra América Latina. Si nuestra acción puede ser una referencia positiva para otros escenarios de estabilidad, estaremos felices.
Fuente: www.clarin.com



